Al respecto, el director de Cultura de la comuna, Marcelo Van Dembroch, expresó a MERCURIO NOTICIAS su sorpresa y preocupación por lo ocurrido. «La verdad que sí, sorprendidos, porque a simple vista hubo una filtración del diseño», afirmó en declaraciones recientes.
El proceso, que buscaba garantizar total transparencia, establecía estrictas medidas de confidencialidad. Según explicó Van Dembroch, los participantes debían presentar sus propuestas en sobres cerrados. «En un sobre iba el diseño de la bandera y en otro, los nombres del autor. Ambos sobres se colocaban dentro de un tercero para asegurar el anonimato», detalló. Sin embargo, pese a estas precauciones, una de las participantes afirmó saber que su diseño había llegado a la fase final antes del anuncio oficial.
«Estamos sorprendidos porque esta chica aseguraba ser finalista. ¿Cómo lo sabía? Eso deja claro que se filtró información sobre los diseños finalistas», comentó Van Dembroch. El director también señaló que ni los miembros del jurado ni el consejo comunal conocían las identidades de los autores hasta el momento de la apertura final de los sobres. «No teníamos forma de saber quién era el autor. Nos enteramos recién cuando Juan Inbner abrió el sobre y leyó los nombres de los ganadores», agregó.
El hecho también generó controversia debido a que entre los ganadores se encontraba la esposa del jefe comunal. «Fue una sorpresa total. Nos enteramos ahí mismo», aseguró Van Dembroch, quien además destacó que incluso tomó decisiones personales para evitar conflictos de interés: «Mis dos hijas querían participar, pero les prohibí hacerlo para que no quedaran involucradas».
La situación se complicó aún más al revelarse que la hermana de la participante que aseguró ser finalista formaba parte del jurado evaluador. «Por lo tanto, tampoco podía participar si se establecía una incompatibilidad», indicó Van Dembroch.
A pesar de la polémica, el director de Cultura subrayó la importancia del proyecto y su impacto en la identidad local. «Más allá de lo que pasó, voy a lo que representa la bandera, a la historia que empieza a marcar al pueblo. Es un símbolo que trascenderá en el tiempo y quedará en la historia», concluyó.
A su turno, el asesor legal de la comuna, Gabriel Epstein, destacó el esfuerzo colectivo detrás de esta iniciativa. «Trabajamos muchísimo esta ordenanza, y esto surge, como bien lo dice Marcelo en el propio acto, como un pedido de todos de tener una bandera que represente a Jubileo. Se trabajó en la ordenanza y se aprobó por el Consejo Comunal, estableciendo términos claros, entre ellos la posibilidad de que todos participen», explicó a MERCURIO NOTICIAS.
El concurso para diseñar la bandera inició en octubre y contó con bases públicas que incentivaron la participación de los habitantes. Según Epstein, se recibieron 11 proyectos, aunque se esperaba una mayor cantidad. «Lo único que se pedía era que el diseño tuviera arraigo en Jubileo, porque esta es la bandera que nos representa a todos», enfatizó.
Sin embargo, el proceso no estuvo exento de inconvenientes. Una filtración generó especulaciones sobre los finalistas antes de la apertura oficial de los sobres. «Lamentablemente esto opaca, pero quiero rescatar lo otro: la participación de la gente y el trabajo admirable desde la comuna», afirmó Epstein. Según el asesor legal, los diseños se mantuvieron en confidencialidad desde noviembre y los sobres con los nombres de los participantes fueron abiertos recién el día del evento, en presencia de cuatro funcionarios.
Por otro lado, surgieron críticas sobre el uso de fondos públicos para el premio otorgado al ganador del concurso. Epstein defendió la decisión, explicando que inicialmente se había planteado un premio mayor para incentivar la participación, pero los habitantes del pueblo consideraron que «lo económico es secundario, es simbólico». En este sentido, subrayó que el objetivo principal era trascender como comunidad y fortalecer el sentido de pertenencia hacia Jubileo.
Más adelante, destacó que el festival «Cultivando tradiciones» fue un éxito rotundo, atrayendo a una cantidad de asistentes cinco veces mayor a la población del pueblo. «Queremos generar nuevas tradiciones para Jubileo. Antes, cuando cumplías 18 años te ibas del pueblo; ahora queremos que te quedes, que Jubileo te ofrezca algo», expresó Epstein. Además, destacó el desarrollo que ha experimentado la localidad en los últimos años: «Quienes visitan Jubileo encuentran un lugar en el que está bueno estar».
La comuna anunció que próximamente publicará los 11 diseños presentados en el concurso como parte del compromiso con la transparencia y para reconocer el esfuerzo de todos los participantes. Sin duda, esta iniciativa marca un hito en la historia del pueblo y refuerza su identidad cultural y comunitaria.